sábado, 26 de abril de 2014

Comienza la cuenta atrás para la canonización

Roma vivirá este sábado una Noche Blanca de oración como preparación a la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II de este domingo 27 de abril. De esta forma los fieles llegados de todas partes del mundo se prepararán espiritualmente para vivir este evento histórico.
 En la Plaza de San Pedro, el domingo se iniciará a las 9.00 con la oración de la Coronilla de la Divina Misericordia. A las 9.30 se continuará con cantos en espera de que comience la eucaristía. Todo ello animado de los coros de la diócesis de Roma, Cravocia y Bérgamo, además del habitual coro en las celebraciones vaticanas, el Coro de la Capilla Sixtina.
Asimismo, está previsto que 600 sacerdotes distribuyan la comunión a los fieles que se encuentren en la Plaza de San Pedro y en la Plaza Pío XII, 70 diáconos para dar la comunión a los concelebrantes y finalmente 200 diáconos para los fieles que estén en Vía de la Conciliación.

viernes, 25 de abril de 2014

martes, 22 de abril de 2014

PRE-PASCUA-RONDA 2014


El Jueves cuando llegamos soltamos las cosas en la clase y como fuimos los primeros en llegar pues nos fuimos al patio y los catequistas Malagueños y Madre Pilar se pusieron a bailar con los niños.
Al ratillo llegaron Torredonjimeno, Granada y por último Ronda y se unieron todos a bailar.
Luego nos fuimos al patio a cenar, después de cenar tuvimos la acogida y furor y por último la oración final y finalmente a dormir.
Al dia siguiente nos levantamos a las 8:00, tuvimos la oración de la mañana que la llevó Torredonjimeno, luego fuimos a desayunar que habia que coger muchas fuerzas para la caminata que nos esperaba, luego comenzamos nuestro camino hacia la Huerta de las Monjas y una vez alli tuvimos un poquito de rato libre y luego por grupo tuvimos reflexión del teatro que había preparado Torredonjimeno sobre el Hijo Pródigo. Llegó la hora de comer, macarrones con ensalada, y para finalizar tuvimos talleres que se encargó de organizarlos Granada. Llegó la merienda...bocadillo de chocolate (mmmm) y después a coger camino para Ronda al colegio.
Cuando llegamos nos dieron de cenar y luego tuvimos la disco móvil que fueron bailes que cada uno tenia preparado y luego a dormir.
El Sábado nos levantamos a las 8:30, a las 9:00 la oración de las manos llevada por Málaga, luego a reponer fuerzas con el desayuno, más tarde la representación de "El camino de Emaús" de los niños de Málaga y paseo por Ronda. A las 13:00 la Eucaristía de despedida y por último a comer.
La despedida de todos y Pre Pascua realizada

sábado, 19 de abril de 2014

!ALELUYA¡ RESUCITÓ EL SEÑOR


¡ALELUYA! JESÚS HA RESUCITADO


JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Jesús hace el bien hasta el último momento. A pesar del dolor, de las ya escasas fuerzas. Uno de los ladrones, que se llama Dimas, le defiende y le pide que se acuerde de él cuando llegue a su Reino.

- EN VERDAD TE DIGO QUE HOY MISMO ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO, le responde Jesús.

¡Qué bueno es Jesús! Pero a su alrededor todavía son muchos los que le insultan y se ríen de Él. Porque decía que era Dios y que hacía milagros, y sin embargo ahora no puede hacer nada por Él mismo. Benjamín y Cayo oyen sus carcajadas, sus bromas de mal gusto. Pero ellos ya no hacen caso. Jesús, de nuevo, inclina la cabeza. Mira a María, y después a Juan. 

- MUJER, AHÍ TIENES A TU HIJO, le dice a María.

- AHÍ TIENES A TU MADRE, le dice a Juan.

María es ya nuestra Madre, y nosotros sus hijos. El regalo que Jesús nos hace es incalculable, el mejor de los tesoros: la ternura de su propia Madre.

De pronto el cielo se pone muy oscuro, como boca de lobo. Los dos niños se abrazan al vestido de María, temerosos. Y oyen a Jesús que clama:

- DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS DESAMPARADO?

Es el colmo de la soledad. Hasta su Padre Dios le abandona. ¿Cómo imaginarnos este desamparo? Está solo, solo, sin nadie, colgado allí, en medio de las tinieblas. Y lo hace por nosotros, porque nos quiere.

- TODO ESTÁ CONSUMADO. PADRE, EN TUS MANOS ENCOMIENDO MI ESPÍRITU.

Ha muerto. Jesús ha muerto. La tierra tiembla y se abren los sepulcros. “Muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron”. El oficial romano y los demás soldados tienen miedo. Mario dice:

- “Verdaderamente, éste era hijo de Dios”.

Llora María, llora Juan, lloran Cayo y Benjamín, lloramos nosotros. ¿Qué hacer? Abrazarnos a María. Nada ha sido inútil, nada de lo que se hace por amor es inútil. Porque Jesús, sobre todo, nos enseña a querer. Y el pecado y la muerte ya no pueden nada contra nosotros, niños, hijos de Dios.

viernes, 18 de abril de 2014

Tú, que pagaste por ¡mis pecados!




Padre Celestial; en el santo nombre de tu Hijo Jesús, crucificado por mis pecados, y en el Amor del Espíritu Santo, vengo muy humildemente ante ti, con dolor por mis pecados. A través de la intercesión del Inmaculado Corazón de María, te ofrezco el sacrificio de Jesús en la cruz, el cual vivo cuando lo recibo en la Santa Eucaristía.


Señor Jesús crucificado; te hablo humildemente, en la presencia de Nuestra Bendita Madre María. Reconozco que tu sufriste mucho por mí y por todos, y que estamos endeudados contigo para siempre. Señor; aprecio mucho tus sufrimientos por mí y por el resto de la humanidad.


Te agradezco el haberme salvado a través de tu dolor aplastante, a través de tus tantas heridas, a través de tu extremo cansancio y agonía y a través de tu Preciosa Sangre derramada con tanto dolor y amor por nosotros; a través de tu dificultad para respirar, a través de tu sudor y lagrimas, a través de tu paciencia misericordiosa, a través de cada esfuerzo que tu hiciste y a través de tu ofrecimiento total por mis pecados y por los pecados del mundo entero.


Señor a veces me quejo cuando tengo un pequeño infortunio, o una herida o cuando estoy enfermo o cansado, o rechazado, o despreciado o condenado. Pero tu cuerpo entero fue cubierto con heridas dolorosas; fuiste perforado con dolor por la corona de espinas, tu fuiste despojado de tu carne con la flagelación, fuiste insultado con terribles blasfemias, fuiste escupido, fuiste humillado, fuiste infligido nuevamente con heridas sobre tu herido hombro por el peso aplastante de la cruz, tu fuiste herido nuevamente sobre tus heridas por el despojo brutal de tus vestiduras, fuiste perforado dolorosamente por lo clavos en la cruz, fuiste colgado sobre la cruz para sangrar dolorosamente hasta tu muerte, sufriste asfixia a medida que te resultaba mas doloroso respirar, pero tu agonía física no se comparaba con tu agonía espiritual porque Tu eres Dios, y tu alma santa sufrió con pena mientras tu entregabas tu vida a cambio de nuestra vida eterna.


Tu viste la ingratitud de los hombres por tu gran sacrificio, y sufriste por el orgullo de nuestros pecados, por la agresividad de los que tu creaste con tanto amor, por el odio de los hombres que reciben siempre todo tu amor si tan solo vienen a ti.


Mi Señor Jesús crucificado, vengo humildemente ante ti, eterna fuente de sanación y de vida, Poderosa fuente de nuestra Resurrección, alimento para nuestras almas en la Sagrada Eucaristía, refugio eterno de la Luz Divina, puerta a la Majestad y Gloria del Padre y de nuestra única esperanza y salvación.


Divino Señor Misericordioso, ruego y suplico a nombre de toda la humanidad por tu misericordia y compasión, por tu sanación y bendiciones y por tu Salvación.


Oh, Precioso tesoro del Cielo, Tu que te ocultas al orgulloso, llena mi corazón de humildad y de pureza para poder ser digno de recibir las promesas de la vida eterna en Tu Gloria con el Padre y el Espíritu Santo. Amen.


Señor en tu Sagrado Corazón coloco mi corazón unido a todas mis necesidades y mis deseos, te presento humildemente mis peticiones, por favor dígnate a escuchar mi súplica, abrázame con tu amor, responde a mi alma, mírame como tu hijito que viene atraído por tu amor.


Mi Señor Jesús; en tu cuerpo crucificado yo coloco reverentemente mis pecados, mis enfermedades y las de la gente por quien ruego; puesto que tu sufriste por nuestros sufrimientos y pagaste por nuestros pecados. Disuélvelos por favor en tu misericordia; concédeme estas peticiones en tu nombre santo y en el nombre de tu dolorosa madre, mi madre. Amén.